Chapingo 2007. Así se veía el agro mexicano para 2008, hoy se ve igual

Chapingo 2007. Así se veía el agro mexicano para 2008, hoy se ve igual

Riqueza para unos cuantos.

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Los subsidios y programas de apoyo del campo están diseñados para una minoría.

Texcoco Mass Media/José Luís Martínez Sánchez

01/06/09

Chapingo, Texcoco.- (Texcoco Mass Media).- Reproducimos el artículo Cambios en el sector agropecuario para el 2008: efectos en las zonas rurales
 
Faltan cuatro meses para que surta efecto el artículo 703 del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), mismo que marcará un cambio drástico en la agricultura mexicana. A partir de enero de 2008, nuestro país eliminará los aranceles para el frijol, el azúcar, la leche en polvo y el maíz. A estos productos considerados “sensibles” les fueron reservados 15 años de plazo para que desarrollaran una transformación estructural y se redujeran las desigualdades con los socios comerciales, lo que, muchos sabemos, no ocurrió, sobre todo con los productores de las zonas rurales.     
 
De acuerdo con datos de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), las regiones rurales representan el 85% del territorio nacional con 37 millones de habitantes y aportan el 2% del Producto Interno Bruto. Como se observa en las estadísticas, la productividad de éstas es muy reducida, razón por la cual, debería ser atendida, buscando la mejor manera de optimizar los recursos y enfocarlos adecuadamente para que estas regiones puedan desarrollarse en forma conjunta con el crecimiento nacional, y que no queden en el olvido, pues constituyen un importante porcentaje de la población pobre de México.
 
Aunque el país cuenta con una variedad de programas y apoyos económicos que fomentan el desarrollo del sector agropecuario en estas zonas, muchos especialistas afirman que en realidad no tienen gran impacto, y no es por falta de recursos para desarrollar el agro, sino de entregarlos donde verdaderamente son necesarios y de orientar a los campesinos para que los apliquen de la mejor manera posible.
 
Los subsidios y programas de apoyo del campo están diseñados para una minoría; los grandes productores se quedan con los beneficios y los pequeños no reciben una ayuda real y efectiva. Si no se realiza el esfuerzo suficiente para apoyar a los campesinos pobres de las zonas rurales y marginadas de nuestro país, para el 2008 sucederá lo que ya predicen algunos expertos, que el campo se quedará sin jóvenes agricultores que quieran trabajar en las regiones rurales, los cuales ante las malas condiciones que sufre el campo, preferirán ganar de 5 a 8 dólares por hora en los EE.UU.; y solo quedaran aquellos campesinos que promedian los 50 años que no quieren abandonar sus tierras y que todavía ven una mínima, pero posible oportunidad, de sacar lo suficiente para sobrevivir de sus reducidas e improductivas parcelas.
 
*Cursa el 6° de la carrera y es uno de los alumnos más destacados de la Universidad Autónoma Chapingo, con un promedio de 9.4
 
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